¿Qué es una enfermedad neurodegenerativa?
Las enfermedades
neurodegenerativas consisten en la muerte de neuronas en diferentes
regiones del sistema nervioso y el consiguiente deterioro funcional de las
partes afectadas.
Esta pérdida progresiva
de las células nerviosas es lo que origina los signos y síntomas neurológicos y
neuropsicológicos característicos de cada una de ellas.
Las enfermedades neurodegenerativas afectan varias
actividades que el cuerpo realiza, como el equilibrio, movimiento, hablar,
respirar y funciones del corazón. Muchas de estas enfermedades son genéticas.
Las causas pueden ser alcoholismo, un tumor o un
ataque cerebrovascular (ACV). Otras causas incluyen toxinas, químicos y virus.
Otras veces, las causas se desconocen.
¿Qué ciencia lo estudia?
La neuropatología es la disciplina clínica y
científica que estudia las enfermedades propias
del sistema nervioso, especialmente a nivel tisular.
Es una especialidad de laanatomía patológica muy ligada a la neurociencia y a la histología.
Enfermedades
Epilepsia
¿Qué es?
La epilepsia es un trastorno provocado por el aumento de la actividad
eléctrica de las neuronas (células nerviosas) en alguna zona del cerebro.
Parte afectada
Las crisis epilépticas producen una alteración momentánea del
funcionamiento cerebral, debida a la descarga súbita y desproporcionada de los
impulsos eléctricos que habitualmente utilizan las células del cerebro.
Esta descarga puede afectar únicamente a una parte del cerebro (crisis
parciales o focales) o comprometer a todo el cerebro (crisis generalizadas).
Los síntomas que presente una persona durante una crisis epiléptica dependerán
entonces de la o las zonas del cerebro que estén siendo afectadas por la descarga.
En que consiste la enfermedad
Consiste en una repetición de crisis epilépticas sin un claro factor
desencadenante y sin un motivo aparente. Es la enfermedad neurológica más
frecuente, por detrás de las cefaleas.
Primeros Sintomas:
Las crisis epilépticas. Si no hay crisis no hay enfermedad de
epilepsia. Las crisis pueden ser muy variables en cuanto a sus manifestaciones
clínicas dependiendo de la zona de la corteza cerebral afectada. La crisis más
conocida es la crisis convulsiva, pero hay muchas otras como las ausencias.
Causas :
Un tumor cerebral, una meningitis, una malformación, un traumatismo
craneal, una alcoholemia... Hay muchas causas. Pero la mayor parte de las
epilepsias son benignas y de origen desconocido.
Tiene Cura
Alrededor del 70 - 80% de los casos Hay más de 50 tipos de
epilepsias, de los cuales unos tienen buen pronóstico y se controlan fácilmente
con fármacos y en ocasiones será posible la retirada del mismo, otros tipos de
epilepsias van a requerir la toma de varios fármacos o tratamientos como pueden
ser la cirugía, o la dieta cetógena.
Tratamiento
Se puede tratar fácil y con medicación diaria
·
En los pacientes que responden mal al tratamiento farmacológico puede
resultar útil el tratamiento quirúrgico.
·
La mayor parte de los casos de epilepsia se pueden diagnosticar y tratar en
el nivel de atención primaria de salud sin necesidad de ningún equipo
sofisticado.
·
Los proyectos de demostración de la OMS indican que la capacitación de los
dispensadores de atención primaria de salud para que puedan diagnosticar y
tratar casos de epilepsia puede reducir realmente la brecha de tratamiento de
la epilepsia. No obstante, la falta de dispensadores de atención de salud
capacitados puede ser un obstáculo para el tratamiento de las personas
epilépticas.
Prevención
Prevención de los TRAUMATISMOS CRANEALES
· Uso de medicamentos y otros métodos para bajar la temperatura corporal de
un niño con FIEBRE puede reducir las probabilidades de convulsiones febriles.
·
Atención perinatal adecuada puede reducir los nuevos casos de epilepsia
causados por lesiones durante el PARTO.
Asociaciones
La OMS y sus asociados reconocen que la epilepsia es un importante problema
de salud pública.
Desde que la creación de una iniciativa en 1997, la OMS, la Liga
Internacional contra la Epilepsia y la Oficina Internacional para la Epilepsia
llevan a cabo una campaña mundial, bajo el lema "Salir de la sombra",
cuyos objetivos son proporcionar mejor información y mayor sensibilización
sobre la epilepsia, y reforzar los esfuerzos públicos y privados por mejorar la
atención y reducir el impacto de la enfermedad.
Testimonio
Solo había oído hablar de la epilepsia de pasada, con el tiempo me he
dado cuenta que tenía personas a mi alrededor que la padecían, pero siempre me
dijeron que la epilepsia se quitaba, que no era nada.
Cuando a mi hija le dio la primera crisis,
tenía siete meses, este término, lógicamente nos lo dijeron en el hospital,
pero que no nos preocupáramos porque sólo era una convulsión febril que si no
se le volvía a repetir no era de importancia, pero que si le volvía a ocurrir
con una pequeña medicación se le pasaría.
Nada más lejos de la realidad, las crisis
se fueron repitiendo sin que el diagnóstico fuera epilepsia, sólo convulsiones
febriles atípicas.
Hasta que mi hija no tuvo dos años no se
le diagnosticó su enfermedad era:Epilepsia Mioclónica Severa, palabras que
nunca había oído, salvo epilepsia, fue lo único que escuché, me quedé en
blanco, más adelante, tuve que buscar en el diccionario que significaba
mioclónica, que por supuesto no me dijo nada que pudiera ponerme sobre aviso
para lo que se me avecinaba.
Cada vez que le daba una crisis era un
verdadero calvario, parecía que se iba a morir, no respiraba y se ponía morada.
A los tres años no hablaba casi nada y era tan inquieta que resultaba casi
imposible aguantar dos horas seguidas con ella, en la guardería nos decían que
la teníamos muy mimada, el resto de la familia que no sabíamos educarla, que no
hablaba porque no la obligábamos a pedir las cosas ya que se las dábamos sin
pedirlas. Más tarde, en preescolar nadie la quería en su clase y sus compañeros
no querían ser sus amigos. En vista de estos problemas, fui a hablar con el
equipo docente para que me informaran sobre cómo podíamos ayudar a nuestra
hija, obteniendo por respuesta que a nuestra hija no le sucedía nada, que no
había que ponerle etiquetas, ya que los niños cambian mucho en poco tiempo, y que
teníamos que esperar a EGB a ver que pasaba. En el nuevo colegio su profesor no
la quería en clase por lo que cuando podía se la pasaba a la clase de octavo.
En el segundo año de colegio, la profesora de apoyo, me comentó que los niños
de su clase le decían a mi hija “que se bajase las braguitas si quería que
fueran sus amigos” y que ella se las bajaba, pero que no le diera mayor
importancia ya que eran cosas de niños.
Por supuesto denuncié al colegio,
cambiando a mi hija a un colegio privado carísimo, creyendo que era lo mejor
que podíamos ofrecerle. Pero fue mucho peor. A los niños como mi hija, con un
coeficiente bajo, les tenían aparte, sin jugar ni compartir nada con el resto,
y encima los profesores, la directora y todo el equipo docente nos culpaban a
mi marido y a mí de la educación de nuestra hija. Me daba vergüenza ir a buscar
a mi hija al colegio, cada día había una queja. Era un verdadero calvario, me
sentía derrotada y siempre que hablaba de mi hija me echaba a llorar.
A todo esto el Neurólogo le quitaba
importancia a su comportamiento con el tiempo se le pasaría.
A los dos años de estar en el “súper
colegio privado” la echaron. El sufrimiento de tener que enfrentarme a la
opción de un colegio de educación especial fue terrible, mi única hija, no
tenía ni tiene absolutamente ningún rasgo, ni siquiera la mirada, que podamos
decir tiene retraso y todos, incluido su Neurólogo, pensaban que tenía que
seguir en un colegio normal con apoyo. Durante todo este tiempo a mi hija le
seguían dando crisis, las hospitalizaciones eran frecuentes y se le realizaban
más pruebas y se les recetaba nuevos fármacos.
Primero los hijos de los amigos, después
los amigos y por último la familia, todos se iban apartando. En mi matrimonio
empezó a haber serios problemas, pues mi marido me culpaba que a mi hija le
dieran crisis, y yo, como tonta, me lo creía.
Mi hija seguía siendo muy inquieta, mejor
dicho inaguantable, tiraba todo, se escapaba y la gente de alrededor echándome
la culpa de su mala educación. ¿Cómo les podía decir que mi hija tenía retraso,
que tomaba una medicación que afectaba a la conducta, que su aspecto físico no
correspondía con su edad? Si la primera que no lo sabía era yo. Solo sabía
llorar y ni siquiera me atrevía a mirar a la gente de frente. Me avergonzaba
porque pensaba que era una mala madre por lo mal que estaba educando a esa hija
tan deseada que vino después de diez años de matrimonio.
Todo este panorama cambió cuando por fin
pudo ingresar en un colegio de educación especial, que, por cierto, fue todo
una odisea, incluso tuve que pedir ayuda a un político famoso, que su nombre no
viene al caso, para que pudiera entrar en ese colegio. Pero mi hija cambió,
empezó a querer ir al colegio, a hablar de sus compañeros y todos los días se
levantaba contenta. Empezó a haber un cambio de conducta.
Ahora, por fin, ya podía llevarla a hacer
actividades extraescolares. Primero probé con la natación, un verdadero
fracaso, pues casi le cuesta la vida a mi hija. Por más que le dije a sus
monitores que tenía que estar cerca de ella ya que le podía dar una crisis no
hubo forma de que me dejaran quedarme y pasó lo que era de esperar, casi se
ahoga al darle una crisis. Después fue danza, ¿Qué mejor que con los niños con
síndrome de Down? Pues también me equivoqué. Los monitores que atendían a este
colectivo la discriminaban ya que mi hija seguía y sigue sin tener ningún rasgo
que corresponda a ninguna discapacidad, por lo que el trabajo de los monitores
no se veía compensado.
En las fiestas de navidad y fin de curso mi
hija tampoco podía participar ¡parece tan normal!
Con doce años de edad, mi hija no tenía
amigos, ni un grupo que la entendiese. Mi dolor y frustración eran terribles,
no le veía salida a esto, pensando que mi hija siempre estaría sola.
Poco a poco he tenido que ir renunciando a
la idea de que mi hija pueda leer, pueda prepararse la merienda, pueda ducharse
sola… Todo hay que dejarlo en el camino. Más sufrimiento. Más impotencia.
En todos estos años el miedo a las crisis
ha ido aumentando progresivamente: ha estado a punto de morir ahogada, se ha
roto la nariz dos veces, en la cabeza tiene varias cicatrices con puntos de
sutura, se ha roto un dedo de la mano, la muñeca, el peroné… Sin poder dejarla
sola ni un minuto, porque todos estos “accidentes” han pasado estando
acompañada ¿Qué pasaría si se le dejara sola? Me resulta imposible describir la
angustia que se siente, ahora tiene veinte años y el miedo y la angustia siguen
ahí.
¡Hay tantos epilépticos que se mueren por
un “accidente"! ¡¡¡ Pero nadie lo dice!!!
Por fin, un día de diciembre del año 1999,
en el hospital, conocí a una madre que había fundado una asociación de
epilepsia en un pueblo de Granada, solo para “niños con Epilepsia Mioclónica
Severa, y me di cuenta que eso era lo que tenía que hacer, una asociación para
las personas que tienen epilepsia, pero para todas, no solo niños, no solo con
un determinado diagnóstico, no quiero la epilepsia con apellidos, no
quiero que haya más discriminación. Aunque mi hija tiene un síndrome
catastrófico, no quiero quedarme ahí, quiero ir más lejos y ayudar a todas las
personas que padecen epilepsia.
Esta exposición en forma de relato, es una
parte muy pequeña de los acontecimientos que he vivido con la epilepsia de mi
hija, si detallara más tendría que escribir un libro. Bueno, puede ser que
Parkinson
¿Qué es?
Trastorno del movimiento. Ocurre cuando las neuronas mueren
o no producen suficiente cantidad de dopamina para el cerebro, que es una hormona
y neurotransmisor, muy importante para el cerebro que cumple funciones muy especificas en el sistema nervioso central.
¿Comó afecta?
Consiste en un desorden crónico y degenerativo de una de las partes del cerebro que controla el
sistema motor y se manifiesta con una pérdida progresiva de la
capacidad de coordinar los movimientos.
·
De forma física, afecta en las habilidades
motoras una persona.
·
De forma psíquica afecta de manera que va disminuyendo las habilidades
cognitivas de una persona y alterar su capacidad para concentrarse
La evolución es muy irregular, en algunos pacientes puede ser muy lenta y
en otros más rápida. Normalmente se da a los 65 años de edad, la mayoría
hombres mas que mujeres.
Síntomas
Los síntomas comienzan lentamente, en general, en un
lado del cuerpo. Luego afectan ambos lados:
Sintomas fisicos:
- Temblores: son notables cuando se está en reposo; en manos, brazos, piernas, mandíbula y la cara.
- Rigidez muscular: brazos, piernas y el tronco.
- Lentitud: en movimientos voluntarios y automáticos. Falta de expresión de la cara. Escritura lenta y pequeña (micrografía).
- Trastorno del equilibrio: Reflejos alterados, fáciles caídas.
Psiquicos
- Hiposmia : Consiste en la mala distinción de los olores o la reducción de la capacidad para percibirlos.
- Problemas para dormir
- Depresión y ansiedad
- Dificultad al habla y al tragar
Prevención
Actualmente no se conoce ninguna forma de prevenir
esta enfermedad
Diagnostico
Es difícil de diagnosticar en sus etapas iniciales, ya
que se confunde con los síntomas de otras patologías.
Según la SEN (Sociedad Española de Neurología), el
diagnóstico de Parkinson tarda entre 1-5 años.
Para confirmar el diagnóstico se realiza un TAC, que detecta las
lesiones cerebrales en el mesencéfalo. Asimismo, son habituales los exámenes de los reflejos.
Es esencial el diagnóstico precoz, ya que cada tipo de
parkinson tiene un tratamiento diferente.
Tratamiento
No existe una cura para esta enfermedad, existen
medicamentos que ayudan enormemente a mejorar los síntomas.
En casos extremos una cirugía y estimulación cerebral
profunda podrían ayudar.
No existe una cura para esta enfermedad, existen
medicamentos que ayudan enormemente a mejorar los síntomas.
En casos extremos una cirugía y estimulación cerebral
profunda podrían ayudar.
Pero si existe tratamiento que ayuda a disminuir la velocidad del desarrollo de la
enfermedad, controlar los síntomas y los efectos secundarios derivados de los
fármacos que se usan para combatirla.
Farmacológico
- Levodopa es el más eficaz contra los síntomas motores, especialmente la rigidez y la lentitud en movimientos. Pero tiene efectos secundarios como nauseas y vómitos
- Amantadina reduce la intensidad de las discinesias (movimientos anormales e involuntarios en las enfermedades nerviosas)
Quirúrgico
La cirugía pretende actuar sobre la parte dañada
del cerebro. Se utiliza para aliviar los
síntomas de Parkinson
- Palidotomía, se destruye de manera selectiva una porción del cerebro llamada globo pálido
- La estimulación eléctrica: se usa solamente en pacientes cuyos síntomas no pueden ser controlados con medicamentos.
- Subtalamotomía: elimina la zona del cerebro dañada mediante la implantación de un marcapasos en el área afectada para generar un campo eléctrico.
Organizaciones contra el parkinson
- FEP (Federacion Española Parkinson)
- AMPAC (Asociacion Mexicana De Parkinson A. C.)
- FUNECP (Fundación Nacional Esperanza Contra El Parkinson)
Testimonios
Wolfgang (Alemania) llevaba una vida activa: casado y
con dos hijos, acababa de construirse una nueva casa y había sido propuesto
para una promoción en el trabajo cuando de repente toda su vida dio un vuelco.
Todo empezó cuando la esposa de Wolfgang se dio cuenta de que su brazo derecho
ya no se balanceaba adecuadamente al andar. Wolfgang restó importancia a este
síntoma, achacándolo probablemente a la fractura de clavícula que había sufrido
unos años antes. Tras visitar a una serie de médicos, no parecían encontrar
ninguna explicación a los síntomas de Wolfgang.
Meses después, Wolfgang se citó con un neurólogo, quién tras practicarle varias pruebas motoras, le diagnosticó la enfermedad de Parkinson. Fue entonces cuando Wolfgang asoció el motivo de los retos a los que se había estado enfrentando en sus actividades cotidianas, como el bloqueo motor que padecía cuando iba de paseo con su familia. Después de hablar con su neurólogo, Wolfgang decidió iniciar el tratamiento. Tras varios ensayos con diferentes tratamientos, Wolfgang dio con la mejor opción de tratamiento para él y ha mostrado una considerable mejoría.
Hoy en día, Wolfgang sigue practicando el ciclismo en los Alpes suizos, austríacos e italianos. A los seis años de edad le regalaron su primera bici y estuvo encantado de poder seguir practicando la pasión de su vida. Después de todo, el parkinsonismo de Wolfgang no ha sido del todo negativo: a través de él, ha descubierto la poesía y otras nuevas habilidades y anima a las personas que padezcan esta enfermedad a buscar en su interior para encontrar sus propias aptitudes y la fuerza necesaria para superar los obstáculos con los que se enfrentan en la vida.
Meses después, Wolfgang se citó con un neurólogo, quién tras practicarle varias pruebas motoras, le diagnosticó la enfermedad de Parkinson. Fue entonces cuando Wolfgang asoció el motivo de los retos a los que se había estado enfrentando en sus actividades cotidianas, como el bloqueo motor que padecía cuando iba de paseo con su familia. Después de hablar con su neurólogo, Wolfgang decidió iniciar el tratamiento. Tras varios ensayos con diferentes tratamientos, Wolfgang dio con la mejor opción de tratamiento para él y ha mostrado una considerable mejoría.
Hoy en día, Wolfgang sigue practicando el ciclismo en los Alpes suizos, austríacos e italianos. A los seis años de edad le regalaron su primera bici y estuvo encantado de poder seguir practicando la pasión de su vida. Después de todo, el parkinsonismo de Wolfgang no ha sido del todo negativo: a través de él, ha descubierto la poesía y otras nuevas habilidades y anima a las personas que padezcan esta enfermedad a buscar en su interior para encontrar sus propias aptitudes y la fuerza necesaria para superar los obstáculos con los que se enfrentan en la vida.
Testimonio 2
A los 48 años comenzó a manifestarse el
inglés, yo lo llamo así al Parkinson.
Siempre fui una persona muy activa,
hacía bastante actividad física. Trotaba, iba al gimnasio y como en mi casa
tengo una piscina nadaba, y fue allí donde sentí los primeros síntomas.
Cuando nadaba sentía un adormecimiento
en un dedo del pie izquierdo, después la molestia comenzó a extenderse al punto
de comenzar a tener rigidez.
Los médicos me trataban como una
contractura muscular, alegando que estaba muy estresada. Anduve tanto, me
dijeron tantas cosas, pero sin ningún resultado positivo. Una de las doctoras
que me vio me dio un antidepresivo y un miorelajante, que lo único que hicieron
fue dejarme como una zombi, aclaro que con este cuadro yo tenía que ir a
trabajar.
Un día cuando pasaba por una clínica,
decidí consultar con un segundo neurólogo, el primero me había dicho que tenía
un problema en la columna después de ver una resonancia magnética, el
especialista en columna me dijo que yo no tenía nada.
Es así que vi a este segundo neurólogo,
que me observo, me dio unas pastillas antiparkisonianas, pero no me comento que
eran. Me mando a mi casa y me dijo toma este medicamento y vuelve cuando
terminas y me cuentas cómo te fue.
Lo demás se imaginan, cuando volví y le
dije que me hicieron bien, me dijo es un principio de Parkinson. Esto fue en el
año 2008.